5 métodos orgánicos de pesticida

21 enero, 2019

Si eres una de esas personas a quien le gustan las plantas y disfruta de la belleza de las flores, probablemente tienes un hermoso jardín, un huerto donde cultivas vegetales para comer o sencillamente algunas plantas sembradas en el balcón de tu departamento. En este caso entenderás perfectamente el problema que representan algunos insectos, ácaros y otras plagas que pueden arruinar el esfuerzo que hiciste a favor de este espacio.

Existen pesticidas químicos que, aunque son efectivos, son altamente tóxicos tanto para tus plantas como para ti y tu familia. Sobre todo, son dañinos para el medio ambiente e incluso para tus mascotas y los pájaros de la zona. Los residuos de los insecticidas químicos pueden entrar en los acuíferos, dañar los torrentes y los ríos, sumando que afectan directamente a insectos beneficiosos que no necesitan ser eliminados porque son fundamentales en el ecosistema.

Sin embargo, también existen alternativas que pueden ser muy efectivas sin sacrificar el cuidado del medio ambiente: los pesticidas orgánicos. Estos se caracterizan por no generar residuos tóxicos y por su una degradación mucho más rápida. Su uso permite la biodiversidad, garantiza el cuidado de las plantas y la conservación del planeta.

Cabe mencionar, que además de ser amigables con nuestro ecosistema, la mayoría de los ingredientes que se usan para elaborar estos repelentes de plagas se encuentran con facilidad en el mercado y no requieren de un tiempo exagerado de preparación. Tienen muchas otras ventajas, como por ejemplo, muchos de ellos actúan de manera rápida inhibiendo el sistema nervioso y la alimentación de los insectos causantes de plagas.

Depende que tipo de plagas quieras atacar con tus insecticidas orgánicos, algunas son efectivas para caracoles y para cochinillas y otras para moscas blancas o algunos hongos. Es importante informarte bien sobre los ingredientes que atacan ciertas especies.

1. Usa tus manos

¡Así es como lo oyes! Suena un poco desagradable, pero sin duda es muy efectivo. Ponte unos guantes y toma una cubeta llena de agua con jabón. Empieza observar las plantas ¿ves algún gusano o escarabajo?  Tómalo y aviéntalo con rapidez a la cubeta. Haz una observación exhaustiva de todas tus plantas, de esta manera no solo podrás contribuir a ayudar a acabar con las plagas de tu jardín, también te darás cuenta de que insectos habitan en ellas. Es bueno que estés en constante contacto con los elementos de tu jardín, para saber cuáles son sus necesidades.

No es sano aplicar productos sin razón, esto no resulta necesariamente beneficioso para tus plantas así que ¡ponte tus guantes y sal a observar! Es recomendable salir en la mañana para tener plena luz de día y poder hacer una buena inspección.

2. El aceite de Nim

Este aceite natural originario de la India tiene un olor a sulfato y a ajo y un sabor muy amargo. ¡No es ninguna sorpresa que a los insectos no les guste! El extracto de Nim contiene más de 150 principios activos biológicos, entre ellos la azadiracta. Este actúa como insecticida natural sin necesidad de usar componente químicos y tóxicos. La azadiracta inhibe la alimentación de los insectos rompiendo su ciclo vital.

Asimismo, este insecticida sistémico no afecta a los insectos beneficiosos como las abejas y las catarinas, ya que ellas no se comen las plantas con aceite de Nim, mismo que actúa por ingestión.

Además, este aceite natural es seguro para humanos y animales, incluso se usa como remedio casero para algunos problemas dermatológicos como el acné y la psoriasis. Se conoce que el aceite de Nim es una de las sustancias más utilizadas en la medicina ayurvédica.

Lo mejor es que el aceite de Nim fortalece la planta al que se le aplica. ¡Así es! Protege a la planta y la fortalece frente al ataque de bacterias, proporcionando nitrógeno y nutrientes para la planta. ¿Lo mejor de todo? Obviamente es biodegradable y no deja ningún rastro dañino en el medio ambiente.

3. Jabón potásico 

El jabón potásico se utiliza para acabar con insectos de cutícula blanda como lo son las cochinillas y las moscas blancas. No es sistémico, no entra a la planta y se degrada rápidamente, por lo que no requiere plazo de seguridad. Sorpresivamente, tiene un efecto limpiador en las hojas: lava los residuos de melaza generados por insectos, evitando así la aparición del hongo conocido como negrilla.

¿DE QUÉ SE COMPONE ESTE JABÓN INSECTICIDA?

El jabón potásico es el resultado de la reacción de lípidos (grasas) con el hidróxido de potasio. Para darle la forma líquida también se le añade agua. El proceso de elaboración es similar al de los jabones de sodio, pero ojo, estos son muy agresivos y no deben de utilizarse en la jardinería.

La manera de funcionar de este plaguicida ecológico es por contacto, reblandeciendo la cutícula protectora de los parásitos, que utilizan para respirar. De esa manera, los organismos se asfixian y al igual que el aceite de Nim no afecta a insectos beneficiosos o a sus propios depredadores naturales.

4. Mallas y redes para proteger las plantas

¿Te has encontrado con bayas mordidas o literalmente desaparecidas? No solo los insectos acaban con nuestras queridas plantas. De la misma manera, las aves disfrutan mucho de los frutos de los huertos caseros. Las frambuesas, las uvas y las cerezas son de las frutas que más disfrutan. Así que si tienes sembradas algunas de ellas es tiempo de protegerlas.

Estas redes son muy fáciles de encontrar y la ventaja: muy económicas. Cabe recalcar que no actúan contra los insectos, pero son una medida extra para proteger aún más a tu jardín. ¡Considéralo!

5. Limpieza

Puede parecer un poco redundante, pero es muy fácil ser desordenado y un poco sucio en cuestiones de jardinería. Cerciórate de que tus helechos, tus macetas y cualquier sembradío estén libres de hierbas no deseadas. El mulch o acolchado es una excelente opción para cuidar tu jardín. Este elemento mejorará tus jardines y reducirá tu trabajo considerablemente.

Entre sus beneficios, reduce la evaporación de agua, protege las plantas de las heladas y disminuye el crecimiento de las malas hierbas. Asimismo, puede mejorar la calidad del suelo y lo mejor ¡luce muy atractivo y da un aspecto de decorado al jardín! Lo puedes encontrar fácilmente en tiendas de jardinería y a un costo muy accesible.

También hay que ser muy riguroso con el cuidado de las herramientas de trabajo. Limpia y lava bien cualquier utensilio usado en el mantenimiento del jardín. Asegúrate de que esté limpio y guardado en un mismo sitio.

Recomendaciones adicionales

Existen muchos otros pesticidas orgánicos que pueden prepararse con jengibre, tomate, café, leche, cáscaras de huevos, o con la flor de crisantemo o ajo. Plantas como la albahaca y el cilantro también pueden utilizarse para preparar soluciones pesticidas, junto con algunos ingredientes como el bicarbonato de sodio o el sulfato de magnesio.

Aunque los pesticidas orgánicos provienen de una fuente natural no debes olvidar que siguen siendo plaguicidas. Debes tener presente que algunos pueden llegar a ser tóxicos (incluso más tóxicos que ciertos pesticidas químicos) en particular con los animales, por lo que es importante que tomes en consideración las leyes de cada país respecto al uso de cada pesticida.

Curiosamente, la naturaleza puede ser un gran aliado cuando se trata de combatir las plagas de tu jardín, pues te brinda los ingredientes naturales necesarios para preparar de manera sencilla y segura, un pesticida efectivo.